La vida es a veces como la puta más cara de la carretera,
algunas veces nos seduce con el más cautivador de los halagos,
y otras, nos zarandea con violencia contra el suelo.
Lo único que podemos hacer es aprender a encajar los golpes.
La longue route/Yann Tiersen
Este obra está bajo una licencia de Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 4.0 Internacional.
miércoles, 11 de junio de 2014
Sueños de un buzo
Convirtiéndome la adrenalina en ser insaciable,
ya no contentándome la normalidad,
ansío enormemente volver a flotar
y sentir la ingravidez azotar todo mi ser.
Seguiré soñando,
aún cuando el sudor bañe mi frente por el calor de los fogones,
aún cuando mis piernas flaqueen por el cansancio,
aún cuando mi psique esté inmersa en el callejón de la locura,
y mi escuálido cuerpo acabe en desánimo.
Pues el soñar afortunadamente,
es lo único que me permite reconciliarme con la almohada.
ya no contentándome la normalidad,
ansío enormemente volver a flotar
y sentir la ingravidez azotar todo mi ser.
Seguiré soñando,
aún cuando el sudor bañe mi frente por el calor de los fogones,
aún cuando mis piernas flaqueen por el cansancio,
aún cuando mi psique esté inmersa en el callejón de la locura,
y mi escuálido cuerpo acabe en desánimo.
Pues el soñar afortunadamente,
es lo único que me permite reconciliarme con la almohada.
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